viernes, 19 de marzo de 2010

¿Por quién murió Cristo? - C.H. Spurgeon

Algunas personas aman la doctrina de la expiación universal porque ellos dicen, "Es tan hermosa. Es una idea encantadora que Cristo debe de haber muerto por todos los hombres; se encomienda á sí misma," ellos dicen, "a los instintos de la humanidad; hay algo en ella repleto de la alegría y la belleza”. Lo admito que lo hay, pero la belleza a menudo se puede asociar con la mentira.

Hay mucho que yo quizás admire en la teoría de la redención universal, pero sólo mostrare lo que la suposición necesariamente implica. Si Cristo en Su cruz pensó de salvar a cada hombre, entonces Él pensó de salvar a los que fueron perdidos antes que Él muriera. Si la doctrina es verdad, que Él murió por todos los hombres, entonces Él murió por algunos que estaban en el infierno antes que Él viniera a este mundo, porque había indudablemente aún millares allí que había sido arrojado a causa de sus pecados.

Una vez más, si era la intención de Cristo de salvar a todos los hombres, cuán deplorablemente Él fue desilusionado, porque tenemos Su propio testimonio que hay un lago que arde con fuego y azufre, y en ese hoyo de angustia han sido lanzados algunas de las mismas personas quienes, según a la teoría de la redención universal, fueron comprados con Su sangre, que me parece ser una concepción mil veces más repulsiva que cualquiera de esas consecuencias que es dicho ser asociado con la doctrina calvinista y cristiana de la redención especial y particular. En pensar que mi Salvador murió por hombres que estaban o están en el infierno, parece ser una suposición demasiado horrible para mí entretener. Para imaginarse por un momento que Él fue el Substituto por todos los hijos de los hombres, y que Dios, habiendo castigado primero al Substituto, castigar después a los pecadores mismos, parece chocar con todas mis ideas de la justicia Divina. Que Cristo debiera ofrecer una expiación y la satisfacción por los pecados de todos los hombres, y que después algunos de esos mismos hombres deben de ser castigados por los pecados por los cuales que Cristo ya había expiado, parece para mí ser la iniquidad más monstruosa que pudiera jamás haber sido imputada a Saturno, a Jano, a la diosa de los Maleantes, o a las deidades más diabólicas paganas. ¡Dios no quiera que jamás pensemos así de Jehová, el justo, Sabio y Bueno!

miércoles, 17 de marzo de 2010

¡Contemplen, crean, levantense! - John Piper

Creer, es lo que sucede en el nuevo nacimiento. Es un venir a Jesús con tu alma y recibirlo como tu tesoro, agua, comida, Señor, Salvador, todo lo que Dios es para ti en Él.

Fuente: Canal VolvamosAlEvangelio en Youtube.

martes, 16 de marzo de 2010

¿Qué camino lleva al cielo? - John MacArthur

"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" Jn. 14:6.

¡Sean Bendecidos!

Fuente del video: Canal de Alex Figueroa en Youtube

SUBLIME GRACIA

¡Que hermoso himno!. Letra escrita por John Newton luego de ser impactado por la sombrosa gracia de Dios en el momento en que podría a ver sido su muerte. Desde ese momento abrazo la fe y comenzo a conocer al único Salvador que puede liberar al cautivo y dar vista al ciego. El video cuenta más de su testimonio y presenta esta hermosa canción en inglés y español.

John Newton antes de morir mencionó las siguientes palabras: "Mi memoria esta cerca de apagarse, pero puedo recordar dos cosas: que soy un gran pecador y que Cristo Jesús es un gran Salvador".

domingo, 14 de marzo de 2010

Conoce al Dios de las Escrituras - Paul Washer



Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.
Jeremías 9:23-24

lunes, 8 de marzo de 2010

PSICOLOGÍA CRISTIANA: UNA UNIÓN ANTIBÍBLICA

Queridos hermanos, comparto con ustedes este interesante nuevo blog: http://aprendizreformado.blogspot.com/ del cual podemos aprender mucho de la fe reformada y verdad que nos dejo nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Aprovecho también de dejarle uno de los articulos que se han publicado en el blog, el cual considero que es un tema muy actual que no ha dejado de tener consecuencias negativas en las congregaciones que lo han adoptado como tal, desviandose así el real mensaje del evangelio. Espero sean muy bendecidos, y que nuestro Dios en su gracia guarde a los suyos.

La psicología secular, basada principalmente en las enseñanzas de Sigmund Freud, Carl Jung y Carl Rogers, no tiene cabida en la vida cristiana. Tampoco lo hace la llamada “consejería cristiana,” porque la consejería “cristiana” tiene como sus bases la psicología secular, no la bíblica. La mayoría de los que se dicen ser "consejeros cristianos" son solo personas que usan la psicología secular como su “modus operandi.” Una persona no puede ser cristiano y psicólogo a la vez, es una contradicción nefasta.

La psicología es definida como una disciplina académica que involucra el estudio científico de los procesos mentales y del comportamiento, y la aplicación de ese conocimiento sobre las diferentes esferas de la actividad humana. La psicología es por naturaleza humanista.

El humanismo afirma el valor y la dignidad de toda la gente, basado en la habilidad de determinar lo correcto de lo incorrecto, apelando a las cualidades humanas universales, particularmente la racionalidad. El humanismo rechaza la fe que no se basa en la razón, lo sobrenatural, y la Biblia.

Por lo tanto, la psicología es la manera en que el hombre trata de entender y reparar el lado espiritual del hombre sin referencia a, o reconocimiento de lo espiritual. La Biblia declara que la raza humana tiene un principio diferente a cualquier otra cosa creada. El hombre fue hecho a la imagen de Dios, y Dios “…sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente (Génesis 1:26; 2:7).

En su esencia misma, la Biblia trata con la espiritualidad del hombre, comenzando con su caída en el pecado en el Jardín del Edén y las consecuencias que le siguieron, particularmente en lo referente a su relación con Dios. El resultado de la caída – el pecado- es lo que nos separa de Dios y lo que requiere de un Redentor que restaure esa relación.

La psicología secular, por otra parte, está basada en la idea de que el hombre es básicamente bueno y que la respuesta a sus problemas yace dentro de él mismo. Con la ayuda de un psicoterapeuta – y con frecuencia de un supuesto consejero cristiano – el paciente hurga dentro del laberinto de su propia mente y emociones y “trabaja a través” de ellos a fin de emerger en el otro lado más sano por haber descubierto la causa de sus dificultades. La Biblia, sin embargo, nos pinta un cuadro muy diferente de la condición del hombre. Él está “muerto en sus delitos y pecados” (Efesios 2:1) y su corazón es “engañoso más que todas las cosas y perverso” (Jeremías 17:9). Él es la víctima de lo que es llamado “depravación total.” El hurgar dentro de tal mente, buscando salud mental, es un ejercicio inútil, muy parecido a tratar de encontrar una rosa creciendo en el fondo de una cloaca.

El hombre fue creado inocente, pero fue desobediente a Dios; él pecó contra Dios, y este pecado cambió al primer hombre, Adán, y a todos los que vinieron después de él, con el resultado de estar física y espiritualmente muertos (Génesis 2:17; 5:5; Romanos 5:12; Efesios 2:1). La respuesta a los problemas espirituales del hombre es que nazca de nuevo – hacerlo vivir espiritualmente (Juan 3:3, 6-7; 1 Pedro 1:23). El hombre nace de nuevo al confiar en Jesucristo. Confiar en Jesucristo significa entender que Él es el único Hijo de Dios, y Dios el Hijo (Juan 3:16; Juan 1:1-3). Significa entender y creer que Jesús pagó por nuestros pecados cuando Él murió en la cruz, y que Dios demostró Su aceptación al sacrificio de Cristo por nosotros, resucitando a Jesús de los muertos (Romanos 4:24-25).

Los predicadores y pastores bíblicos, como opuestos a los psicólogos y psicoterapeutas, y a muchos “consejeros cristianos” ven solo a la Biblia como la fuente de un enfoque comprensible y detallado para entender, guiar y exhortar a la gente (2 Timoteo 3:15-17; 2 Pedro 1:4). El cristiano bíblico está comprometido a dejar que Dios hable por Él mismo a través de Su Palabra, y a manejar correctamente la Palabra de Verdad (2 Timoteo 2:15). El predicador bíblico sigue la Biblia y busca ministrar el amor del verdadero Dios viviente, cuyo amor trata con el pecado y produce obediencia (1 Juan).

Mucho de la psicología y psicoterapia "cristiana", como algunos la llaman (que de cristiana no tiene nada), está basado en necesidades. Las necesidades de autoestima, de amor y aceptación, y de valoración tienden a dominar. Si estas necesidades son satisfechas, se cree que la gente será feliz, amable y moral; si no son satisfechas, la gente será miserable, odiosa e inmoral.

La Escritura enseña que es Dios, no nosotros mismos, quien cambia nuestros deseos y que la verdadera felicidad solo puede encontrarse en el deseo por Dios y la santidad. Si la gente desea la autoestima, el amor y el reconocimiento, ellos serán felices si lo obtienen y miserables si no lo logran, pero aún así en cualquier caso seguirán centrados en sí mismos. Por otra parte, si la gente desea a Dios, el reino de Dios, sabiduría santa y resurrección de gloria, ellos estarán satisfechos, y gozosos, y serán obedientes y útiles siervos de Dios.

Mientras que los psicólogos seculares intentan ayudar al paciente encontrando el poder para suplir sus propias necesidades desde adentro, para la mayoría de los autodenominados psicólogos cristianos como James Dobson, Bernardo Stamateas, Larry Crabb, entre otros, Jesucristo es el sanador accesible para las necesidades y las heridas de la psiquis. El paciente es instado a considerar lo mucho que es amado por Dios, y la cruz simplemente retrata cuán valioso es él para Dios, a fin de llenar su auto-estima y suplir su necesidad de ser amado. Pero en la Biblia, Jesucristo es el Cordero de Dios, crucificado en lugar de los pecadores. El amor de Dios en realidad derriba la auto-estima y la incesante búsqueda de ella. En vez de ello, produce una gran y agradecida estimación por el Hijo de Dios, quien nos amó y entregó Su vida por nosotros – el Cordero de Dios quien es el único digno de alabanza. El amor de Dios no satisface nuestra fijación por ser amados como somos. Derrumba aquella engañosa búsqueda, a fin de amarnos, a pesar de lo que somos y nos enseña a amar a Dios y a nuestro prójimo (1 Juan 4:7-5:3).

Cuando una persona intrínsicamente pecadora contrata a un psicólogo o un consejero cristiano, a fin de obtener la satisfacción a sus necesidades o para obtener felicidad, la auto-estima y la realización, ésta inevitablemente se alejará de tal consejería irrealizable. Jesús dijo que debemos morir a nosotros mismos y nacer de nuevo. Cuando venimos a Él, debe ser con la intención de deshacernos de la antigua naturaleza – no solo arreglarla – y ponernos la nueva naturaleza, la que vive para Cristo y busca servirle a Él y a otras personas por amor a lo que Él ha hecho.

Tito 2:1 Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina.

lunes, 1 de marzo de 2010

La suficiencia de las Escrituras en el Evangelio y en el Evangelismo

Alfonso Nunez predicando en el primer video sobre la suficiencia del mensaje del evangelio para salvar vidas y una defensa a éste, y en el segundo video enfatiza sobre la gran comisión de predicar el evangelio a toda criatura. Conferencia realizada del 11 al 14 de Agosto del 2009 en la Iglesia Bautista del Salvador de Barranco. Dios les bendiga grandemente.